Porque la vida debería ser

como es el jazz...

RECOMENDACIONES


La verdad es que, lo más que puedo decir a mi favor como persona que lee, es que disfruto mucho haciéndolo. Pero fuera de eso, soy bastante lento y suelo olvidar con mucha facilidad lo que me llevo a los ojos.

Con todo, creo que no está de más que recomiende algunos libros que me han gustado tanto como para pasar la voz. No me atrevo a ponerles estrellitas como los críticos de revista, pero sí a decir el por qué de mi entusiasmo.

De cualquier modo, el mejor consejo que te puedo dar para que disfrutes al máximo de un libro es que *JAMÁS, JAMÁS, JAMÁS* leas la cuarta de forros (la contraportada que te dice de qué trata y -en algunas ocasiones- hasta quién mata al monstruo). Créeme: Un buen libro se vuelve excelente si le permites asombrarte desde el principio. Y hasta los libros malos se merecen cierto indulto si les permites una que otra sorpresa.

Así es como yo leo siempre: le pido a alguien que me recomiende un libro sin que me adelante nada. O de plano me guío por el autor, la portada, el título... Y si no sé si es de terror, de CF o de payasos mutantes, mejor.

Por lo mismo, si puedes, checa los títulos que propongo y bríncate mis observaciones. De todos modos, ninguna de ellas se merece media estrella.




Alfredo Bryce Echenique
Un mundo para Julius
Antoine de Saint-Exupéry
El principito
Charles Dickens
David Copperfield
Cormac McCarthy
La carretera
Dan Simmons
Hyperion, La caída de Hyperion
Elvira Lindo
Manolito Gafotas
Enrique Serna
Ángeles del abismo
Gabriel García Márquez
Cien años de soledad
Graham Greene
Nuestro hombre en La Habana
Haruki Murakami
Tokio Blues
J. D. Salinger
El guardián entre el centeno
Javier Marías
Mañana en la batalla piensa en mí
John Kennedy Toole
La conjura de los necios
José Emilio Pacheco
Las batallas en el desierto
Lewis Shiner
Slam
Margaret Atwood
Oryx y Crake
Markus Zusak
La ladrona de libros
Patricia Wood
La lotería
Paul Auster
La música del azar
Willam Golding
El señor de las moscas
William Wilkie Collins
La piedra lunar


Alfredo Bryce Echenique - Un mundo para Julius
Anagrama   (C)


Por ahí se dice que varios la consideran la mejor novela peruana. Yo no sé si tanto, pero de que es una de las mejores novelas de adiós a la infancia, eso sí, sin duda. Tantas cosas caben aquí que es, en efecto, un Mundo entero que se disfruta de principio a fin, con una constelación de personajes tan adorables que se pregunta uno qué habrá sido de todos ellos cuando Julius al fin (*snif*) creció. Susan (tan bella, tan darling), Juan Lucas (sus toros, sus whiskys), Bobby (y el peor de los temperamentos), Santiaguito (el cálculo), Carlos (y sus lisuras), Cano (y su reinvención del mundo), los Lastarria (esos m***das), la niña que iba por el mal camino... en fin, tantos que apenas un mundo podría cobijarlos. Y por supuesto Julius y Vilma (cómo no amar y no llorar a la chola más preciosa de la literatura). Un retrato de la infancia en los ojos de un niño adinerado que se refugia entre la servidumbre de su palacio, una imprescindible visión de esos tiempos en que se puede ser un cowboy y disparar a los indios, tocar el piano con la nieta de Beethoven, hablar con los retratos y derramar el champán en una cena importante. Todo el mismo día.


Antoine de Saint-Exupéry - El principito
Varias Editoriales   (A)


Como en mi infancia no fui niño lector, no tuve ningún acercamiento con este clásico. Y luego, recuerdo que en mi juventud hasta lo llegué a odiar por pura referencia (lo regalaban en un programa super fresa y super ñoño de la tele llamado "XE-Tú"). Además la portada... es difícil imaginar algo más simplón y choteado (es la misma aquí y en la Patagonia). En fin, que fue de grande cuando por fin me animé a tomarlo. "Vamos a ver qué tiene que decir este tocayo francés", me dije. A la fecha considero una gran suerte que haya sido de adulto cuando lo pude leer. Por una razón muy poderosa: creo que el libro es para niños, sí, pero sólo si eres grande comprendes perfectamente todos sus mensajes. Y está escrito con una sencillez arrebatadora. Imposible no sentirse un poco triste de ya no ser un niño cuando lo cierras al final. El libro, la verdad sea dicha, te rompe el corazón desde que lo empiezas: la dedicatoria se merece estar en el Top Ten de las dedicatorias más memorables de la literatura universal. En fin, un libro al que todos, sin excepción, tendríamos que llegar un día.


Charles Dickens - David Copperfield
Editorial Juventud   (B)


Hay que leer a Dickens. Si no bastara el argumento de que es un autor que ha pasado todas las pruebas (la del tiempo, la principal, pero no habría que dejar fuera la de las mil y un versiones cinematográficas (algunas de ellas horrendas)), bastaría con decir que es un autor muuuuy entretenido y, sobre todo, divertido. Este libro es un ejemplo de buena trama, personajes entrañables y honestidad narrativa (fluye tan bien que muchos consideran que debe leerse en voz alta). Después de pasar por ese Londres no dan ganas de volver, ni a la modernidad, ni al asfalto, ni al clima templado; dan ganas de quedarse para siempre con la encantadora miss Betsey Trotwood (y su inaprensible sobrina), con los sencillísimos Peggottys, la asombrosa miss Mowcher, la infantil Dora, la adorable Agnes, el reprobable Steerforth, los incorregibles Micawber y hasta el cretino de Uriah Heep... al final creo que el tal Davy es el que menos pinta. Un libro para leerse madrugada tras madrugada, sin prisa alguna, como haría un decimonónico caballero inglés.


Cormac McCarthy - La carretera
DeBolsillo   (C)


Una novela impresionantemente buena, de esas que se sostienen por la pura premisa (y eso que ésta tampoco queda bastante clara desde el principio, ¿se puede saber qué demonios fue lo que le le hicieron a la Tierra?). Lo cierto es que lo bien que está ambientada te hace sentir miedo toooodo el tiempo. Una pesadilla en toda forma. Frío, oscuridad, hambre, soledad... el sol brilla todo el tiempo... por su ausencia. No obstante, tampoco deja de conmover y mover bastante duro la fibra. O sea que tiene de todo. Además, el estilo del maestro McCarthy es un golpe de tambor incesante. Para leerse de un tirón. Mucho muy recomendable.


Dan Simmons - Hyperion, La caída de Hyperion
Byblos - Ediciones B   (B)


De la mejor CF que he leído. Tiene absolutamente de todo, desde unas tumbas que viajan hacia atrás en el tiempo hasta especulación tecnológica, terror del bueno y toda una mitología en torno. Está la Hegemonía humana, que es una especie de Gran conglomerado de planetas interconectados por teleyectores (algo así como la tan soñada teletransportación, pero ésta lo que hace es aprovechar una singularidad en la entidad espacio/tiempo para hacerte viajar por años luz en segundos). Ok, no hagas esa cara, así está en el libro. Está el Alcaudón (traducción de Shrike), un monstruo verdaderamente aterrador que hasta su propio culto tiene. Están los relatos de los peregrinos, cada uno con el valor de una novela en sí. Están los éxters, la "deuda temporal"... y "La caída de Hyperion", no se queda atrás. En la segunda parte aparece Keats, por supuesto, y una resolución de todo el asunto que a mí me pareció bastante buena, con decisiones épicas y toda la cosa. ¿Mi recomendación? No inicies la primera sin tener la segunda a un lado, o la ansiedad te puede sacar úlcera.


Elvira Lindo - Manolito Gafotas
Alfaguara infantil   (A)


Toda la serie de este chiquillo mola un pegote. Desde la primera, pasando por "Pobre Manolito" y terminando con "Manolito y Godzilla atacan Manhattan". Bueno... me aloqué, esta última ni existe, pero bien podría también ser un exitazo de librería si se le ocurre a la señora Lindo escribirla. Todos los libros de este chico de Carabanchel son una prueba de fuego a la lectura: si no te enganchas ó a) estás muerto, ó b) tu sentido del humor está muerto, lo que nos remitiría un poco al inciso a). El imbécil, el Orejones, el abuelo que está de la próstata... en fin, que no hay que irle al Real Madrid para quedarse prendado de esta serie. Risas y risas y más risas garantizadas.


Enrique Serna - Ángeles del abismo
Planeta   (C)


En mi muy personal y humilde opinión, de lo mejor en Novela Histórica mexicana que haya leído. Tiene de todo: personajes, trama, estilo... de todo. Ubicada en la ciudad de México del siglo XVII, narra el cruce de destinos entre Crisanta, una actriz novohispana con grandes dotes para el engaño, y Tlacotzin, un indio rebelde de gran corazón. Novela picaresca de enormes recursos, siempre he dicho que se merecería mejor suerte. Está perfectamente emplazada en la época y el lugar (fue coucheada por el historiador Antonio Rubial), el lenguaje utilizado no admite réplica y hasta tiene momentos de tensión que te hacen sentir en el cine. Por ahí aparecen también algunos personajes reales, como una Sor Juana niña y el poeta Sandoval Zapata, todo un donjuan que aprende su lección. Ojalá hubiera más textos como éste, en donde se combinan la realidad y la ficción con gran sabrosura, se cuenta una historia (así, con minúsculas) muy bien armada sin tener que repasar a lo que ya se ha dicho en los libros de Historia o en las biografías célebres (como es tan común últimamente). Tuve ocasión de decirle todo esto a Enrique Serna en alguna ocasión; no pareció levantarle mucho el ánimo. Lo dicho. Esta novela se merecería mejor suerte, debería llenarle los bolsillos de dinero a su autor, para empezar.


Gabriel García Márquez - Cien años de soledad
Diana   (B)


¿Qué lista de recomendaciones podría estar completa si no se incluye este libro? Es soberbio en más de un sentido. En él García Márquez logró lo que ya quisieran muchos autores comerciales y ya quisieran muchos premios nobel: un libro de gran calidad y que, además, gusta. Lo voy a decir porque si no, exploto: a la fecha me parece el mejor libro que haya leído jamás. Ahora crucifíquenme: sólo se me ocurre, en nivel de importancia, poner a su lado a "El señor de los anillos" (sólo que los elfos y los enanos espantan a los lectores serios, pero creo que a'i se van en ese nivel de popularidad y grandeza). En fin. Ya lo dije y mi alma descansa. Creo que nadie se puede morir sin haber leído esta novela, que atrapa desde la primera página y enamora a cada palabra. Si acaso sólo me atrevería a sugerir que no se lleven notas mientras se lee, no importan el número de José Arcadios y Aurelianos, ni los años de Úrsula o el tiempo que llovió antes de que ésta muriera, lo que importa es la tristeza que siente uno al terminar y darse cuenta de que, en tan poco tiempo, transcurrieron cien inmensos años y desapareció, para siempre, Macondo.


Graham Greene - Nuestro hombre en La Habana
Folio   (B)


Una gran sorpresa este libro lleno de balazos, complots internacionales y códigos secretos. Desde la primera página los personajes adquieren peso y simpatía en una trama que comienza con mesura y se va tornando frenética y apasionante, como debe ser toda novela de espías. Sólo que... esta no es una novela de espías. ¿O sí? Jamás lo sabremos del todo. Lo cierto es que termina uno por adorar al cínicazo de Wormold, que consigue verle la cara absolutamente a todos (creo que hasta a uno) sin ser exactamente un engañabobos profesional. Altamente recomendable por donde la veas, para leerse con un buen vaso de whisky o de Bourbon. Incluso tiene un clímax de película. (Me precio de nunca haber visto a Alec Guiness sudando la gota gorda, aunque el guión lo haya escrito el propio Greene. Ya será cuando la cache en el TCM).


Haruki Murakami - Tokio Blues
TusQuets   (B)


Una gran novela sobre el amor, sobre la muerte, sobre la identidad... de esas que tendría que leer cualquiera que se haya sentido desubicado alguna vez en su vida (o sea, el 99% de los seres humanos, supongo). Watanabe, el protagonista, es un tipo en realidad bastante gris -a ratos dan ganas de agarrarlo a cachetadas- con una suerte regular y una vida regular, pero, a mi parecer, con bastante suerte. (En su intento por sacudirse un fantasma, por tratar de hacer lo correcto, da con el amor, y eso no es cosa menor). Al final descubre uno que es un buen tipo, con muy poco carácter, pero un buen tipo. Con todo, mi personaje favorito, después de "Tropa de Asalto", es la indómita Midori. La escena en la que se vuelve a juntar con Watanabe y le dice que... bueno, esa escena en serio que vale por todo el libro.


J. D. Salinger - El guardián entre el centeno
Alianza Editorial   (B)


¿Qué se puede decir de esta novela que no se haya dicho ya? Probablemente esto: que el que no la haya leído tiene que correr a leerla antes de que se cumplan las profecías y el universo se vuelva una pelota de tenis otra vez. Holden Caulfield es uno de los personajes más entrañables y genuinos de la literatura universal, aguanta hasta el golpe de una traducción ibérica llena de gilipollas que "hacen el indio". Nada que ver con locos que toman un arma y se lanzan a Manhattan a vaciarla en el pecho de un ex Beatle. Nada que ver. Es un viaje de conocimiento en el que todos cabemos. Y si no se te parte el corazón cuando Holden mira a su hermanita en el carrusel bajo la lluvia es que las profecías ya se están cumpliendo en ti, muchacho. Ojo avizor.


Javier Marías - Mañana en la batalla piensa en mí
Punto de lectura   (B)


Me hice fan de Javier Marías por su fluida prosa; te hace sentir que es un viejo amigo el que te está contando su vida con una taza de café en las manos. A la fecha no he leído nada de él que no me parezca estilísticamente encantador, ni pomposo ni improvisado (sino todo lo contrario, como diría Echeverría). Empecé con cuentos y me seguí con novelas. Ésta en particular me prendó porque tiene una premisa tan poderosa que hay que tener champurrado en las venas para no seguirla leyendo una vez que te subes al carrito. De pronto pareciera una novela policiaca, pero en realidad tiene que ver con conflictos más humanos que los que se suelen ventilar en las novelas de tiros y persecuciones. Nada más por dejarse llevar por la prosa de Marías vale la pena, pero la historia, los personajes y hasta algunos eventos humorísticos (su encuentro con el rey, "el solo", "el único", por ejemplo) también tienen lo suyo. En fin, una novela de esas que me encanta encontrarme en el librero, abrir al azar y dejarme llevar unos minutos por ella, como cuando al cambiar de canal en la tele te topas con una muy querida y vieja película.


John Kennedy Toole - La conjura de los necios
Compactos Anagrama   (B)


¿Y por qué no presentar este gran libro como él mismo lo hace?: a través de cierto profesor de literatura que, un día, recibió la llamada de la madre del autor. La señora le pedía que leyera la novela de su hijo, para entonces ya muerto. ¿Por qué? "Porque es una gran novela", fue la escueta respuesta de la señora. El profesor accedió a regañadientes. He aquí, en sus propias palabras, lo que experimentó: "...seguí leyendo. Y seguí. Y seguí. [...] no era posible que fuera tan buena". Creo que es lo que muchos hemos sentido cuando se presenta ante nosotros el gordo más terriblemente encantador de la literatura universal: Ignatius Reilly. Pocos personajes te podrás topar en tu vida que te fascinen tanto, te diviertan tanto, te hagan enojar tanto. Lo único lamentable que tiene esta estupenda novela emplazada en Nueva Orleans (sí, aquella ciudad del jazz que tan malamente sacudió Katrina) es que no permitió saber a su autor lo bien que habría de ser acogida. Lo digo porque, en una de esas, y el éxito de su obra hubiera evitado su desafortunado suicidio. Y habría más libros como éste en nuestras bibliotecas.


José Emilio Pacheco - Las batallas en el desierto
Era   (B)


En el número conmemorativo de los 30 años de la revista Nexos (abril 2007) se publicó una lista de "las mejores novelas mexicanas" de dicho periodo. En primer lugar quedó una novela de más de mil páginas, "Noticias del imperio"; en segundo, una que ni a cien llega: "Las batallas en el desierto". Siempre me ha parecido muy revelador este dato. Revelador, mas no equivocado o cuestionable. Este libro es de lo mejor en narrativa mexicana que se ha producido, no sólo en los últimos 30 años sino desde siempre. Puritita nostalgia. Leerlo es ser uno con Carlos, enamorarse de Mariana, vivir ese México que ya no existe... "el pasado es un país extranjero". Ni qué decir de esta novela imprescindible. "Voy a guardar intacto el recuerdo de este instante porque todo lo que existe ahora mismo nunca volverá a ser igual". Dan ganas de llorar nomás de pensarlo. Vuelvo a este libro siempre que puedo; finalmente, nací y vivo en la colonia Roma. ¿Qué más?


Lewis Shiner - Slam
St. Martin   (B)


Una novela viejita (corre con módem dialup de 2400 bps) muy entretenida y que entra sin calzador en los estándares de lo que me encanta: Una buena historia, muy buenos personajes, final feliz... (¿podrías creer que termina en una fiesta de cumpleaños con casi todos los personajes involucrados cantando?). Me la recomendó (y prestó) Bef y no me arrepiento nada de haberla leído. La premisa es bastante apetitosa: un exconvicto que obtiene, durante su libertad bajo palabra, la custodia de una casa llena de gatos, herederos universales de una anciana recientemente fallecida. Aunque de pronto el acomodo de la historia da unos patinones que te tientan a pensar "esto no me lo creo", los personajes te hacen olvidarlo todo. Y perdonarles todo. Mickey, la hermosa chica de la tienda; Whitney, el loco de los Ovnis; la viuda Nixon; Bobby y Steve, los skatos; Terrell, el prófugo de la ley; Fred, el abogado que no deja de hacer chistes de abogados, la ciega, el sordo... y, por supuesto, Dave, el que los sufre a todos. Un sitcom de lo más delicioso, con uno de los mejores clímax de sitcom literario que he leído ("...Terrell y los dealers hacen negocios cuando Dave abre la puerta distraídamente y... ¡shit! ¡No puede ser!). Carcajadas seguras. Para leerse con un 7UP y música de Guns & Roses a todo lo que da.



Margaret Atwood - Oryx y Crake
Ediciones B   (C)


Una visión bastante novedosa (muy del siglo XXI) del apocalipsis que nos espera. Nada de guerras nucleares, el terror está en la manipulación genética. El mundo feliz de Huxley es una referencia obligada, pero nada que ver con la fantasía cienciaficcionera de aquellos años; esto ya tiene un peso de realidad que pone los pelos de punta. Hay cruzas terroríficas de algunas especies (lobos con perros, zorrillos con mapaches), reingeniería de otras que merecen una manita de gato (el homo sapiens sapiens, por ejemplo) y diseño de otras nuevas (¿aquella leyenda urbana de los pollos sin cabeza de KFC? Aquí está con plumas y señales). El texto también recuerda a Crichton pero con un poco más de elegancia que la del recientemente fallecido (nada de disparos y corretizas). Personajes muy bien logrados; uno podría sentarse a llorar junto a Hombre de las Nieves la pérdida del mundo como lo conocemos (por mucho que nos parezca que vale muy poco). Mucho internet, mucha tecnología tal y como la conocemos. Casi podría decirse que no es Ciencia Ficción. Pero lo es, sí que lo es. (Crucemos los dedos).


Markus Zusak - La ladrona de libros
Lumen   (B)


Okey, esta es una de esas novelas a las que da miedo acercarse nomás por el horripilante sello de Best Seller. Pero una vez vencido este temor no queda más que amarla. Tal vez haya que ser un poquito sentimental (no al grado de llorar con las películas de Libertad Lamarque pero sí con ciertas imágenes de la guerra). ¿Qué más se podría decir de todo lo que ocurrió entre el 40 y el 45 que no se haya dicho ya? Pues, tal vez... que vale la pena ponernos, por una vez, del lado de los alemanes. Todos aquellos que, sin estar de acuerdo con Hitler, tampoco abandonaron sus hogares. Y vivieron también los horrores de la guerra. Esta es la historia de una simpatiquísima Saumensch (para más referencias, acudir al libro) que vive en Münich en un tiempo en el que más le habría valido vivir en Apatzingán. O en Reykjavik, para el caso. Pero uno no escoge dónde le toca nacer. O morir. Y esto último queda más que claro en esta novela porque es justamente la Muerte quien cuenta la historia. Todo aquí se merece un diez, desde los encantadores personajes (mis favoritos: La ladrona de libros, el admirador de Jesse Owens y el acordeonista) hasta el singular estilo y la impresionante historia.


Patricia Wood - La lotería
Vía Magna   (B)


Hablando de cosas importantes que decir... incluyo esta novela en mi lista porque tiene una tesis autoral super poderosa, de esas que no ves venir y que te hacen pensártelo dos veces respecto a asuntos tan triviales como... pues sí, como el dinero. El libro cuenta la historia de Perry en la voz de Perry, un muchacho que no es retrasado mental sino "lento" (según sus propias palabras). Tiene un IQ de 76 y un corazón bastante grande. Ah, y varios millones en el banco que le cayeron de zopetón. Casi nada. La premisa se agota bastante pronto porque, aunque los personajes son encantadores (la abuela, Keith, Cherry), a ratos te desespera no saber a dónde va el asunto, si los tiburones que tiene Perry por familia acabarán aprovechándose de él o qué onda. Hablando de sentencias memorables... la resolución de Patricia Wood hace que el libro todo, pese a sus patinones (¿literarios? ¿será?), valga la pena.


Paul Auster - La música del azar
Anagrama   (B)


Una gran fábula respecto a la condición humana. Sí, suena retórico, pero en este caso es absolutamente cierto. Su segundo título podría ser: "El que juega por necesidad, pierde por obligación". Nada moralista, no va por ahí el asunto. Pero uno se queda al final con ese saborcito de que el mundo es una porquería, o al menos que así lo hacen ver muchos de sus habitantes. La forma en que Jim y Jack se juegan -literalmente- el destino a las cartas y el modo en que el azar les corresponde son de una fuerza que pocas veces se ve en literatura no fantástica. Y uno que creía que los dioses griegos eran crueles; hay que ver cómo se les viene encima la tragedia a este par de Sísifos miserables. Y nada menos que de las manos de un par de millonarios que apenas y pueden deletrear la palabra "wall" sin equivocarse. Del terror más puro, ese que no necesita vampiros ni brujas para espantar.


Willam Golding - El señor de las moscas
Alianza Editorial   (B)


Siempre he creído que, para quitarles a nuestras tías esa manía de referirse a los niños como "inocentes criaturitas", basta con leer esta novela y ver la película de Larry Clark, "Kids". Aunque, ya pensándolo bien, mejor el libro que la película (yo todavía no me repongo del shock que me produjo el film de Clark, la verdad, y ya pasaron más de 10 años). Además, lo que hace Golding es una perfecta metáfora de la humanidad entera. Una isla llena de puros chamacos sin nintendo. Eso tendría que terminar mal, la verdad. Y termina. Aunque la degradación y la pérdida de inocencia en las que incurren son paulatinas, da la impresión de que todos tuviéramos la semilla del mal bien plantada en nosotros y nada más hiciera falta echarle agüita (caerse con todo y avión en medio del mar, por ejemplo) para que se nos salga el demonio. Un poco lo que ejemplificó Farmer con "El mundo del río", donde a fuerzas terminamos todos dándonos de zopapos, no importando que estemos en el cielo o en Bagdad, sólo que con más encanto y menos naves espaciales. Una maravilla el relato. Una obra maestra, pues.


William Wilkie Collins - La piedra lunar
DeBolsillo   (B)


Le entré a este libro porque lo recomienda Borges en su Biblioteca Personal. Y no me arrepiento (no que eso signifique que todo lo que recomendó en su momento el maestro me cuache al cien; la verdad es que, de Conrad, me sigue gustando más "La línea de sombra" que "El corazón de las tinieblas"; la segunda la recomienda, la primera, naranjas. Pero basta de desvaríos, decía que...) no me arrepiento nadita de haber leído este libro. Se trata de una novela negra con hartas luces de humorismo. Nada más por el mayordomo que consulta el "Robinson Crusoe" como si fuera la biblia y la prima miss Clack, incesante adoctrinadora, vale la pena el libro. Pero si a ellos agrega uno al sargento Cuff, detective por antonomasia (y bastante anterior a nuestro querido Sherlock), a míster Franklin y a miss Raquel, la ensalada se vuelve más que apetitosa. Crímenes, engaño, una joya misteriosa... en fin, tiene de todo este libro. Páginas al por mayor también. Esta gordo pero se agradece, uno no quisiera que acabase nunca.


...hay que galofrar
Toño Malpica